
Los tumores cutáneos son los tumores con mayor tasa de curación y supervivencia a largo plazo cuando son tratados adecuadamente.
Aunque pueden asentarse en cualquier lugar, son en general mas frecuentes en las áreas cutáneas expuestas, como el rostro y las manos.
El tratamiento de estos tumores es quirúrgico en la mayoria de los casos, realizando una resección lo suficientemente amplia para eliminar todas las células tumorales.
El trabajo del Cirujano Plástico en el campo de los tumores cutaneos esta encaminado no solo a tratar estos, sino que además debe de recontruir las áreas resecadas para minimizar las secuelas creadas por su tratamiento.
Este último aspecto es especialmente importante en el rostro, donde el tratamiento de estos tumores puede dar lugar a secuelas especialmente distorsionantes y sumamente antiestéticas.