
El tratamiento del paciente quemado y de las secuelas de estas quemaduras es un campo de trabajo donde el Cirujano Plástico debe de desarrollar toda su creatividad para obtener los mejores resultados posibles.
Las quemaduras pueden tener distintas causas: fuego, líquidos o gases calientes, ácidos.., y pueden afectar a pequeñas o grandes superficies cutáneas, con distintos grados de profundidad. Pueden afectar a localizaciones particularmente delicadas, como el rostro o articulaciones, lo que da lugar a una amplia gama de secuelas y cicatrices, en ocasiones invalidantes ,que es preciso corregir o al menos minimizar.
Los factores más importantes de valoración del paciente quemado son: la extensión de la quemadura y el porcentaje de la superficie corporal afectada, la profundidad de la lesión y su localización y la edad del paciente.
Podemos tratar las quemaduras de una extensión menor del 10% de la superficie corporal en régimen ambulatorio, precisando de ingreso hospitalario las de mayor extensión.
En la mayoria de los casos podemos tratar de forma ambulatoria sus secuelas.