
El uso la luz pulsada intensa (IPL) se ha revelado como un método eficaz y seguro para obtener un rejuvenecimiento cutáneo en las áreas a tratar.
Es un método no invasivo de tratar las lesiones cutáneas producidas por el envejecimiento ,el exceso de exposición al sol o por el uso del tabaco y que se manifiestan en la piel como manchas, hiperqueratosis o talangiectasias. Mejora la textura y apariencia de la piel asi como su vascularizacion a nivel de la dermis.
Este método se usa para el tratamiento del rostro, escote, manos y piernas.
El tratamiento se realiza en varias sesiones con un intervalo entre ellas de un mes, normalmente se precisan tres o cuatro sesiones para obtener los mejores resultados, aunque estos se comienzan a apreciar tras la primera sesión.
El tratamiento comienza con la aplicación de una pomada anestésica en la zona a tratar, tras esperar el tiempo necesario para que la anestesia actúe, se procede a realizar unas descargas de luz pulsada cubriendo todas las superficies totales cada sesión dura una hora.
La actividad habitual se retoma inmediatamente, en los días siguientes al tratamiento puede existir un ligero enrojecimiento cutáneo que no precisa tratamiento y desaparece en dos tras días.