
Se trata de una toxina que inyectada en pequeñísimas dosis en un músculo, produce una parálisis temporal de este músculo.
En estética se utiliza para tratar las arrugas producidas por una contracción excesiva o sostenida de algunos músculos faciales. Es especialmente útil en el área peri ocular para tratar las "patas de gallo", arrugas del entrecejo o arrugas frontales.
Con anestesia tópica en el área, se inyectan dosis predeterminadas sobre el trayecto de los músculos que se desean tratar.
La actividad normal se reanuda inmediatamente después del tratamiento, los resultados aparecen entre el segundo y séptimo día y se mantienen una media de seis meses.