
Las pacientes que presentan mamas de tamaño excesivo solicitan la disminución de su volumen no solo por razones estéticas.
El exceso de volumen mamario dificulta actividades cotidianas como el deporte, en ocasiones produce dolores de espalda, hace mas difícil la compra de ropa etc...
Además es frecuente que el exceso de peso en las mamas acelere su descenso (ptosis mamaria) y produzca alteraciones en la piel de estas, como estrías y atrofias cutáneas.
Estas molestias llevan a las pacientes a solicitar la intervención quirúrgica de reducción mamaria.
Tras realizar los estudios clínicos oportunos la intervención se lleva a cabo en la mayoría de los casos en régimen ambulatorio (sin ingreso), bajo anestesia local con sedación analgésica consciente, regresando la paciente a su domicilio al terminar la intervención.
Las molestias posquirurgicas son muy discretas y responden bien a los tratamientos analgésicos que se prescriben.
Los primeros días se debe de realizar una vida de reposo moderado hasta que se retiren los puntos, a los diez o doce días tras la intervención. Durante este tiempo la paciente llevara unos apósitos sobre las heridas quirúrgicas y un sujetador especial.
Las cicatrices resultantes serán en forma de T invertida o en forma de L en función de la técnica quirúrgica utilizada.