
Es la técnica que permite retirar los excesos de tejido graso que se acumulan en distintas zonas del cuerpo originando acúmulos inestéticos que no responden a los tratamientos dietéticos.
Las áreas más habituales de depósito excesivo son distintas en la mujer y en el hombre. En la mujer las zonas más frecuentes son las caderas (“cartucheras”), la cara interna de los muslos o la cara interna de las rodillas, mientras que en el hombre tienden a acumularse en el área del tórax y el abdomen.
En la mayoría de los casos se hace con anestesia local. Se introduce debajo de la piel un fino tubo metálico (cánula) unido a una maquina que produce un vacío, y con una serie de movimientos se van extrayendo los depositos de grasa acumulados en la zona.
La cánula se introduce bajo la piel a través de una incisión de 5 mm, que se situa en un pliegue cutaneo. De esta forma se pueden tratar grandes superficies corporales sin cicatrices visibles.
Es variable segun las áreas corporales a tratar y el volumen de estas áreas. La mayoría de los pacientes precisan entre una 1 hora y 1 ½ horas para realizar su tratamiento.
En el postoperatorio aparece un hematoma que va desapareciendo en el transcurso de diez o doce días, el dolor es discreto durante cuatro o cinco días y responde bien a los analgésicos.
Los resultados de la intervención no se empezarán a ver con claridad hasta transcurrido 1 mes, y seguirán mejorando hasta los seis meses.