
Es la intervención quirúrgica destinada a corrigir el exceso de piel y grasa de los brazos que se manifiesta como un descolgamiento sumamente antiestético en la cara posterior de los brazos.
Bajo anestesia local con sedación complementaria en régimen ambulatorio (sin ingreso).
La incisión se hace en la cara interna entre la axila y el codo, despegando desde este punto los tejidos superficiales y retirando los excesos de piel y grasa para llegar a conseguir un contorno más estético.
En el periodo postoperatorio existe una sensación de tensión que va desapareciendo en pocos días, con discretas molestias que responden bien el tratamiento con analgésicos. Es importante la restricción de los movimientos amplios de los brazos durante las primeras semanas.